Las mentiras en los niños ¿Por qué dicen mentiras nuestros hijos?

Mamá haciendo entender a su hijo que no debe mentir - Las mentiras en los niñosCuando un niño o una niña dice mentiras, suele ser por una razón en concreto, pero son varias las motivaciones que le llevan a no decir la verdad.

Cuando los niños mienten, puede que lo hagan por imitación a los padres, que en ocasiones mentimos, sí, lo sabes. Nuestros hijos son como esponjas que lo absorben todo.

Por tanto, si ellos observan que vosotros mentís de forma asidua en vuestra vida cotidiana, aunque sean mentiras tontas o como algunos las llamamos, “mentiras piadosas”. Ellos no lo diferenciarán y por tanto lo tomarán como un acto que copiar.

Para que os hagáis una idea pueden ser mentiras tontas como decir, que no estamos si nos llama alguien con quien no queremos hablar, en vez de decir que no podemos o no queremos hablar en ese momento.

Otra razón por la que puede que empiecen a mentir, es, por miedo.

Esta puede que sea la causa más común entre los niños, pueden tener miedo a los castigos, a que les aparten, a la desaprobación. Como ves, pueden ser miedos relacionados con vosotros o incluso con los propios compañeros o amigos del cole.

Este miedo puede llevarlos a falsear la realidad.

Por ejemplo, como hemos hecho en el caso anterior, podríamos mencionar en este caso, el típico momento en el que los niños retrasan la entrega de las notas o de algún control, porque tiene mala calificación y saben que les van a castigar.

¿Qué más situación llevan a nuestro hijo a mentir?

La frustración, este sentimiento puede llevar a nuestro peque a mentir.mentiras de los niños Como claro ejemplo, vemos el de un niño que sabe que tiene pocos juguetes.

A la hora de hablar y compararse con sus amigos o compañeros, los exagera de modo que hace creer que tiene muchos más.

Pero no queda ahí, otra razón que los lleva a mentir y es bastante importante en esta enumeración, es la exigencia.

Puede que esto sea al 100% culpa nuestra. Me explico, cuando exigimos demasiado a nuestro hijo/a, ya sea porque esperamos buenas calificaciones o que sea el mejor en algún aspecto concreto, nuestro hijo siempre intentará estar a la altura de nuestras expectativas. Pero si no lo logra, mentirá para hacernos creer que sí es así.

Un ejemplo de esto que digo: me viene a la cabeza una situación podría ser común en muchos hogares.

La hija que dice que ha leído varios libros o ha realizado muchos ejercicios de la escuela, solo para obtener la aprobación de sus padres, que quieren que sea una niña culta y saque buenas notas.

Y, para terminar, la razón que imagino que todos estabais esperando. Por llamar la atención.

Ya sea inventando problemas, dolores o incluso cambios de humor sin razón aparente. Los pequeños buscan captar nuestra atención cuando consideran que no tienen la suficiente o se sienten desatendidos.

Volviendo a lo que hemos mencionado antes, las “mentiras piadosas”.

¿Crees que una mentira piadosa es buena?

Para empezar, ¿sabéis qué es una mentira piadosa?

Estas mentiras son un recurso que los padres tenemos para no afrontar situación que no sabemos o creemos que no sabemos gestionar con nuestros hijos.

De modo que, utilizando esta pequeña mentira, nos ahorramos discusiones innecesarias, rabietas o incluso tener que dar explicaciones sobre algo que consideramos que no tenemos porqué.

¿Crees que es necesario realmente mentirles para ahorrarnos un mal trago?

Como padres, la respuesta que nos viene a la cabeza inmediatamente es , CLARO. Pero en realidad la verdad siempre es mejor que una pequeña mentira o una mentira piadosa.

Lo que debemos hacer en esas situaciones en las que creemos que no debemos contarles toda la verdad o explicarles ciertas cosas, (por poner un ejemplo, un divorcio o una muerte de un familiar cercano). Es no contarlo como lo haríamos a un adulto, pero tampoco mentirle.  Debemos pensar cómo y adaptar nuestro lenguaje a su edad y su nivel de madurez.

niño con remordimiento por las mentiras

Ten en cuenta que, por pequeña o piadosa que sea una mentira, por buena intención que lleve dicha falta de verdad, siempre será un engaño. Esto puede marcar mucho el vínculo entre padres e hijos, ya que, como decía mi madre, “la mentira tiene las patas muy cortas y siempre se le pilla”.

Ahora bien, no quiero con esto decir que les destrocemos las ilusiones, en casos como los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez. Lo que estamos buscando es, ilusionarles y mantenerles una pequeña fe en algo, sí es recomendable utilizar unas pequeñas mentiras piadosas.

Por tanto, las mentiras piadosas no deben ser un recurso usual, pero tampoco podemos eliminarlas por completo. Solo debemos diferenciar entre, si lo hacemos para ilusionarles o para ahorrarnos un mal rato nosotros.

Una vez tenemos claro lo que son las mentiras piadosas, volvemos al tema con el que hemos empezado, ¿Por qué mienten nuestros hijos?

Bien, pues ahora que tenemos claro porque suelen mentir y que tipo de mentiras solemos decir los padres, que al final lo único que hacen es dar un mal ejemplo a nuestros pequeños, nos viene una duda a la cabeza.

¿Cómo las detecto?

Pues no es sencillo, pero siempre ayuda que nos fijemos en detalles. Si se ponen nerviosos, se les enrojece la cara, sudan más de lo que debería o incluso si tartamudean, piensan mucho o gesticulan demasiado poco (se quedan como estatuas).

Estos detalles, junto con otros como el de esconder las manos o tener una conducta como de incomodidad, son detalles que pueden darnos pistas de que algo no va del todo bien en nuestra conversación.

Si notáis alguno de estos detalles en vuestro hijo/a, estad atentos, quizás os la quieran colar.

 

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